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Una
flora exuberante y de formas incomprensibles para el ojo no acostumbrado
aparece sobre la tierra de Holbox. Manglares, ciricotes, cactus y orquídeas
salvajes. Las lagunas interiores agrupan un sinfín de plantas
acuáticas que, analizadas una a una, construyen la filosofía
de una isla heredera de la cultura Maya. |
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