Isla Holbox es todavía un paraíso por descubrir. Es una isla muy pintoresca, con un poblado típico de pescadores, y kilómetros de playa de arena blanca que se pierde en los manglares.
En Holbox, las calles son de arena, no hay coches, los vehículos más utilizados son el carrito de golf y la bicicleta. Es el último rincón de Yucatán donde no encontrarás turismo de masas, donde el aire es más puro y limpio, donde el sol calienta más la piel, donde podrás ir descalzo a todas partes, y maravillarte paseando por la noche observando un increíble cielo oscuro lleno de estrellas. Aquí la naturaleza sigue su ritmo, sin prisas, ajena a la velocidad del resto del mundo.