Holbox aparece en el corazón de la cultura Maya, guardando sus vestigios en su interior, cuidándolos, mimándolos y convirtiéndolos en uno de los paraísos más impresionantes del Caribe. Refugio de piratas, isla tiburonera y, actualmente, un tranquilo pueblo de tradición pesquera, hoy empieza tímidamente a conocer el turismo. Situada en el Area Natural Protegida de Yum-Balam, se convierte en un lugar perfecto para contemplar una naturaleza que vive según sus propias normas, acostumbrada a una presencia humana que no interviene en sus procesos.